lunes, 29 de agosto de 2011

¿Que es Creer?




















Creer es al parecer una palabra con al menos dos acepciones...


En primer lugar como opuesto al saber (Creo en el alma) en este sentido doy a entender que "no lo sé" o "no estoy seguro", por otro lado significaría aceptar un hecho sin conflicto pero tener dificultad de asimilarlo (Aun no puedo creer que pasaras el examen) en un sentido general podemos decir que creer significa tomar algo por verdadero pero sin estar seguro de ello; sin justificación o evidencias, aunque, para restringir el termino y que sea aplicable al menos a las dos acepciones del término, debemos decir que Creer es "tomar un enunciado por verdadero" o "tomar un hecho por existente"; sin implicar si tengo o no evidencias, pruebas o justificaciones suficientes, así pues; podemos afirmar que la creencia no implica un saber, mas el saber siempre debe implicar una creencia.


Por ejemplo yo podría decir "creo que esta persona es inocente, mas no lo sé" allí es evidente que una creencia no siempre implica un saber, sin embargo un saber siempre debe implicar una creencia en lo que se sabe, pues, por ejemplo; no podría decir "Se que la tierra es Esferoide, mas no creo que sea esferoide", es simplemente una contradicción lógica, como lo sería el decir "Se que 2+2 son 4, mas no creo que 2+2 sean 4", así en un sentido general, un saber siempre debe implicar creencia en lo que se sabe; pues no podemos saber algo sin "tenerlo por cierto".


¿Y entonces como podremos saber que creencias son y cuáles no son ciertas? ¿De que manera podemos asegurar que un saber X es más que una simple creencia?


Una creencia será cierta, será verdadera siempre que sea correspondiente a la realidad, en otras palabras, podemos decir que una creencia debe corresponder a la realidad para pasar a ser un saber.

Una creencia es verdadera solo, y solo si la proposición en que se expresa lo es, sin embargo una creencia puede ser verdadera por al menos dos razones, una de ellas es la casualidad; por azar, por razones injustificables, livianas o equivocadas, acertar sin proponérmelo o siquiera tener en cuenta del porque acerté y otra por tener razones suficientes (y basadas en la correspondencia con la realidad) que la justifiquen.


Esto; podemos explicarlo más claramente con un ejemplo:


Imaginemos a dos hombres, en diferentes tiempos, extraviados en un lugar desconocido para ambos rumbo a un pueblo...


Uno de ellos tiene conocimiento previo del pueblo, aunque el lugar donde se encuentre le sea desconocido, su conocimiento del pueblo y los alrededores inmediatos le dan una justificación del paraje, tiene referencias de el horizonte, es decir el camino por el cual decida ir, para llegar al pueblo tendrá una justificación valida.


Por otro lado una persona que sin conocer el pueblo, o los alrededores, en la misma situación llega al pueblo, por casualidad, por una conjetura acertada.


Sin embargo, aunque en ambas situaciones la creencia verdadera parece ser suficiente, hay algo de lo que carece y es la regularidad, el que nuestras creencias verdaderas a demás de estar atadas a la realidad sean justificables y estén aseguradas firmemente en razones, para a partir de ello orientar nuestras acciones.


Así pues y a pesar que todo saber parte de una creencia; no basta con que nuestra creencia sea aparentemente acertada para que pueda ser considerada verdadera (un saber), sino que para considerar a una creencia como verdadera (como un saber) esta debe estar basada en la realidad, poseer una justificación y razones verdaderas y reales, pues solo así podemos tener una garantía segura de alcanzar la verdad mediante nuestro conocimiento.
Ahora bien, aquí hemos definido un poco el termino, pero vale, sigamos un poco más...a ver a donde nos lleva.

Todos los comportamientos del hombre pueden considerarse bajo dos enfoques:

1.- Como hechos que explicar.

2.- Como mensajes que comprender.


Y dado que el hombre como los demás animales, requiere que su conducta sea exitosa, es decir, que satisfaga sus necesidades y cumpla sus propósitos, el hombre debe a diferencia de otros animales; para el éxito de su acción, y la comprensión de su sentido personal (de vida y mundo), adecuar su práctica al mundo real y no a sus fantasías e ilusiones personales, su éxito y sentido depende de que se guie por lo que el mundo es realmente, y las acciones del otro son en muchos casos herramientas por las cuales podemos darnos cuenta de hechos y objetos que no habíamos tomado en cuenta.


Pero la creencia no se distingue de los componentes afectivos y connativos de la disposición por que corresponda a un elemento independiente, sino porque puedo considerar la disposición a actuar de una forma determinada en formas distintas, por un lado como deseos o “quereres”; algo interno al sujeto, por otro lado como propiedades del objeto, es decir; en el primer caso podría ser algo que le acontece a un sujeto y en el segundo algo que también puede ser nuestro objeto.


“La creencia es la disposición de un sujeto considerada en cuanto tiene relación con la realidad tal como se le presenta a ese sujeto o, lo que es lo mismo, en cuanto tiene relación con la verdad.”

Ya que toda creencia, “se lleva a cabo sub specie veri, pues solo creemos lo que consideramos verdadero”.


Así, la primera distinción es que la creencia es la disposición determinada por hechos tal como son aprehendidos por un sujeto, el conocimiento sería la disposición determinada por hechos tal como son en realidad.


Cualquier definición de creencia debe poder distinguir entre la simple representación de P y la creencia en P.


Es decir que la comprensión del significado de una oración no implica la aceptación o negación de la misma.


Frente a la percepción y recuerdo que acompañan la creencia, se encuentra la fantasía; frente al juicio, la simple representación de una proposición; en uno y otro caso, el objeto o situación objetiva es aprehendido por el sujeto.

Las diferencias en las relaciones es lo que Husserl llamo “posición”, “tener un objeto representado por existente en el mundo”.


Es decir que a la Representación (comprensión) de P, la “posición” de creencia solo añade un “tener P por verdadera” o “aceptar la existencia de P”.


Entonces tener al sujeto o situación por existente, quiere decir estar predispuesto a que mi relación con el mundo este determinada por ese objeto o situación.

La simple representación del objeto, no es condición suficiente pero si necesaria para la creencia

Pues para creer algo es necesario haber aprehendido el objeto o situación creída. Aunque este objeto o situación puede o no ser imaginaria, perceptual o mnémica.


Siendo que la creencia no será una ocurrencia fechable; pues no puedo por ejemplo decir “Ayer a las 3:30pm CREEI esto o aquello”, “estoy creyendo esto ahora mismo”, “me dispongo a creer mañana lo siguiente”, no es entonces más que un estado interno que puede subsistir, aunque no tenga ocasión de manifestarse exteriormente.


Es entonces una condición necesaria de la creencia en P que P haya sido aprehendida en algún momento, pero no que P este presente, ni que ocurra en el momento que se manifiesta la creencia.


Y aun cuando la creencia se caracteriza por estar “determinada” por su objeto, el objeto no actúa como estimulo que dé lugar a la manifestación de la creencia, ni tampoco se presenta necesariamente cuando está se manifiesta ¿Cómo determina entonces la creencia? Aun cuando no puede concebirse la disposición separada de su objeto, la relación de la creencia por su objeto no es una relación causal, pues la una no puede concebirse sin la otra. Más bien el objeto de la creencia es contenido en la disposición, y esta disposición actúa como una orientación o guía de la acción.


Así toda disposición tiene un contenido que determina cuales son las acciones a las que soy propenso del conjunto de acciones posibles.


Entonces el objeto de la creencia puede verse como el contenido propio de un estado disposicional que determina (delimita) esa disposición, al orientar hacia un número limitado, aunque impreciso de acciones adecuadas.

Es decir; “creer que P es tener el estado de disposición determinado por P.

Otros aspectos de la disposición están determinados por su objeto:

1.- El aspecto afectivo: -“siento una atracción por algo, es Agradable, placentero-

2.- El aspecto connativo: -Pretendo realizar tal acción porque ésta es útil, provechoso; porque así se lo cree-


Para diferenciar las disposiciones hacia un objeto en el aspecto afectivo, cognitivo o creencia, podemos describirlas de dos maneras; en cuanto determinada por el objeto al que se refiere: es la creencia, por la otra, en cuanto determinada por un dinamismo específico “a favor” o “en contra” del objeto: es la actitud.


La actitud, pues, añade a la creencia una tendencia de atracción o repulsión hacia el objeto creído.

“Así, “S tiene una actitud afectiva favorable hacia P” implica necesariamente que “S cree que P” y “P satisface una necesidad de S”.


Aun cuando la intención se puede comprender de varias maneras, todas podrían reducirse a los dos aspectos “creencia y actitud”.


Así pues, la intención puede verse como la disposición que está en función de creencias y actitudes.


La creencia se distingue entonces de otros aspectos, anteriormente se dijo que “la creencia es la disposición en cuanto puede ser común a muchos sujetos, por estar determinada justamente por el objeto: es podríamos decir, “el aspecto objetivo” de la disposición.


Los aspectos afectivos y connativo, en cambio, no pueden ser comunes a todos los sujetos de la misma manera, por estar determinados por factores individuales (querer, deseo), en principio subjetivo...Lo único que puede tener en común un deseo con otro es el objeto…que determina la creencia; caso semejante el de la intención.


“De lo anterior se deducen ciertas condiciones necesarias para toda creencia:

S cree que P si, y solo si:


1.- S esta en un estado adquirido X de disposición a responder de determinada manera ante variadas circunstancias;

2.- P ha sido aprehendida por S

3.- P determina X.”


A fin de definirla; la creencia será: “un estado disposicional adquirido, que causa un conjunto coherente de respuestas y que está determinado por un objeto o situación objetiva aprehendidos.”


Entonces la creencia es un estado interno del sujeto, dirigido a un objeto, aprehendida en un momento y que delimita la manera en que el sujeto está dispuesto a responder.

Aunque creer no implica actuar como se cree, pues la disposición a la acción requiere de un fin y emoción.


Aquí ya podemos hacer una aproximación al concepto de “saber”, pues si el saber es una especie de creencia, deberá verse como:


“Un estado disposicional adquirido que orienta la práctica del sujeto ante el mundo; solo que, en el saber, el objeto o situación objetiva aprehendidos, que determinan ese estado, han de acompañarse de la garantía de su existencia real.”


Así, el saber es una disposición a actuar que se orienta por la firme garantía de que las acciones del sujeto están determinadas por la realidad; implica, por lo tanto, la seguridad de que su práctica será acertada.

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